top of page

Emergencias en un avión de combate - Parte 1

  • Foto del escritor: Luis Alberto Briatore
    Luis Alberto Briatore
  • 31 oct 2019
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 1 nov 2019


¡Situación riesgosa para la que debemos estar preparados!





Hay infinidad de pilotos en estos momentos volando alrededor del planeta en diferentes tipos de aeronaves y distintas clases de vuelo, ellos que en su mayoría son excelentes profesionales del aire y tienen un dominio importante del material que operan cuando todo funciona muy bien y no tenemos una presión adicional como lo es una emergencia. A medida que avanza la tecnología, por suerte, las fallas técnicas cada vez son menores, sumado al adiestramiento en simuladores donde entre otras cosas, practicamos lo que sucede cuando estamos frente a una situación anormal, práctica que mejora apreciablemente la capacidad de respuesta ante cualquier tipo de emergencia, algo cierto, aunque en un bajísimo porcentaje esta lógica no se cumple. Nos referimos más específicamente a casi la totalidad de los accidentes, los que ocurren casi en su totalidad por errores humanos y no técnicos. Utilizamos reglas mnemotécnicas Cuando nos referirnos específicamente al tema emergencia, los pilotos utilizamos normalmente reglas posibles de guardar en nuestra memoria fácilmente que nos orientan ante la aparición de un hecho de esta naturaleza, y una de ellas nos indica que ante una situación de este tipo lo primero que debemos hacer es “VOLAR”: dominar el avión llevándolo a un vuelo estabilizado y controlable, luego “NAVEGAR”: ubicarnos donde nos encontramos para dirigirnos a la pista más cercana, y por último, “COMUNICAR”: transmitir lo que nos pasa y en algunos casos solicitar asistencia a un control o torre de vuelo, como así también. a otro avión en vuelo, ayuda que puede resultar de vital importancia. Este razonamiento lógico permite ordenar nuestro actuar cuando una situación riesgosa sucede. Como podrán apreciar, volar exige una preparación permanente, y en lo que a emergencias se refiere, es primordial se previsor y estas siempre un paso delante de los hechos, pensando en las diferentes derivaciones que pueden llegar a suceder en ciertas fases del vuelo, estudiándolas en tierra, para luego practicarlas en un simulador de vuelo. Habla la experiencia Pilotos con muchos años de experiencia expresan; ¡Aprender a mantener un avión en el aire es relativamente fácil, lo verdaderamente difícil es lograr controlarlo en las situaciones más extremas! Esta es una verdad con todas las letras, la que nos está indicando, que por influencia del factor psicológico la capacidad cognitiva se reduce. Otra realidad, es que la reacción del piloto en una emergencia resuelta en un simulador resulta diferente que cuando sucede en una situación real, sumado a que en algunos casos lo anormal no se produce tal cual está escrito o de la manera en que lo practicamos, agregándose algunos ingredientes adicionales no previstos, y aquí es donde talla la “toma de decisiones”. Esta característica depende en parte del nivel de preparación, experiencia, y también, de condiciones naturales que cada individuo es poseedor desde que nace. La buena gestión de nuestro entorno es de vital importancia Existen otros factores que favorecen los resultados, uno de ellos es “estar siempre alerta”, como así también, “emplear y administrar positivamente nuestro entorno”, esto significa, como gestionamos las reacciones humanas desde un punto de vista global, y fundamental; buscar desarrollar la emergencia en un “ambiente de calma”, dentro de lo posible, favoreciendo a que todos los actores involucrados puedan colaborar brindando un aporte positivo en forma coordinada, tal cual como está previsto. Esta idea no habla solo del piloto, nos estamos refiriendo a un nutrido grupo de profesionales involucrados, en diferentes cantidad para cada tipo de vuelo: copiloto, tripulantes, mecánicos, controlador de torre de vuelo, operador radar, bombero, servicios de apoyo al vuelo en tierra, etc. Opinión autorizada "No tienes que ser un superhombre. No necesitas una mente académica brillante. Lo que hace falta es sentido común, estar alerta", le contaba a la BBC el instructor de vuelo británico John O'Hara poco después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. "La clave", sostiene, "es sobreponerse al efecto sorpresa que nos puede incapacitar a la hora de tomar decisiones. Pasamos de estar en una situación total y absolutamente normal a otra que empieza a degradarse". Condición innata Los pilotos tenemos algo en común, es instintivo, está dentro de nuestro ser, en algún momento de meditación aeronáutica plantearnos situaciones riesgosas en nuestra mente voladora, y la manera de poder resolverlas de la mejor manera posible, hablando más claramente, “nos sentimos motivados” a resolver emergencias, que no significa desear que sucedan, por lo contrario, estar bien preparados para cuando ocurran. Es un fuego sagrado e interior que nos impulsa a estudiar y plantearnos situaciones hipotéticas de forma habitual, sin que nadie lo exija, mentalidad que nos lleva con el tiempo a ser cada vez más profesional.

 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

©2019 por Historias de Laser. Creada con Wix.com

bottom of page