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El sostén de nuestro obrar profesional, “La Familia”

  • Foto del escritor: Luis Alberto Briatore
    Luis Alberto Briatore
  • 31 oct 2019
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 18 nov 2019



Detrás de gloriosa Fuerza Aérea Argentina, se esconden miles de historias y detalles que no se pueden apreciar pero que existieron y existen, factores que ayudan a comprender el temple de su personal operativo y de toda una Institución. En estas palabras escritas desde lo vivido, con mucho corazón y poco músculo, nos vamos a dedicar al principal pilar y sostén de nuestro obrar, en este increíble y hermoso estilo de vida que elegimos; “La Familia”. Esa inmensa Institución, piedra base de cualquier sociedad que se precie como tal. Nuestra vida vertiginosa, llena de adrenalina y de riesgos se apoya no sobre un “fierro supersónico”, existe un importante adicional, un plus, algo que nos da mucha fuerza, confianza y convencimiento, nos realimenta permanentemente y que sin su aporte el éxito no es completo, ya que llena nuestras vidas, es realmente una fuente inagotable que vigoriza nuestro espíritu, y la gran responsable de nuestra histórica actuación como Institución.

Elegir a nuestra compañera para toda la vida y que ella te elija, no es algo sencillo. El combo que les espera, si nos referimos a desafíos y cambios vertiginosos, es realmente muy particular y distinto a cualquier esposo de otra profesión. TOP GUN es una película atrapante, a la que disfrutamos seguramente en más de una oportunidad, pero solo nos cuenta la parte linda, falta el backstage, ¿y a donde quiero llegar?, ¡si volar es lo más lindo que hay! Los continuos pases a lugares lejanos y climas muy distintos al que estamos habituados, vivir lejos de nuestros padres y amigos, integrarnos a la vida de ciudades con distinta idiosincrasia a la de nuestra crianza, algún accidente que nos tocará de cerca donde está involucrado algún buen amigo y despierta temor en nuestro grupo familiar, que tu esposa abandone un trabajo por un cambio de destino perdiendo su continuidad laboral y crecimiento profesional, múltiples cambios de colegios de nuestros hijos y en consecuencia, de sus mejores amiguitos, despliegues por tiempo prolongado donde la patrona queda sola con los niños, entre otras muchas cosas más, es una parte de los constantes desafíos familiares que no se ven desde afuera pero existen y nos afectan. En mi caso, cronológicamente viví en: Mendoza, Tandil, CABA, Tandil, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), CABA, Tandil, CABA, Reconquista y CABA. Muchísimas mudanzas, cambios de casa o departamento, cambios de colegio, cambios de amigos como de muchas cosas más que eran solo nuestras y de repente, casi sin aviso, se nos iban escapando de las manos, variaciones en la vida que traen muchos problemas familiares, donde puede existir un agotamiento psicológico lógico en la búsqueda de soluciones atenuadoras, donde el amor, la comprensión y la paciencia deben dar respuestas y soluciones para salir adelante y conservar indemne ese núcleo que nos sustenta como profesionales del aire.



Se estarán preguntado; ¿Como hacen para ver el medio vaso lleno? Solo les mencioné algunos componentes no muy positivos, los que son neutralizados y superados ampliamente por una medicina muy secreta y efectiva con la que salimos indemnes y victoriosos ante cualquier desafío. Copien e imiten lo que les sea útil para incorporar en sus hermosas familias:

· Nuestros vínculos familiares son extremadamente fuertes, donde la “Esposa Aeronáutica” tiene un papel preponderante en el sostén del hogar, ya que en muchas oportunidades esta sola para solucionar con mucha fortaleza todo tipo de problemas.

· Los camaradas y sus respectivas esposas, inmersos en una situación a todos, pasan a ser nuestros afectos en ese lugar, cumpliendo el rol de padres, hermanos, tíos, abuelos o amigos de acuerdo a las distintas circunstancias y afinidades. Se forma un entorno virtuoso de gran apoyo, existiendo una ayuda reciproca que reemplaza en parte a los lazos de sangre existentes en una familia que lleva una vida normal. En consecuencia, es muy habitual que un hijo lo llame tío a un camarada, porque realmente cumplen esa función de manera efectiva y afectiva. En la mayoría de los casos este hermoso y arraigado vínculo, perdura para toda la vida.

· Organizamos eventos sociales en familia que nos vinculan y hacen conocernos más profundidad, se estrechan vínculos de afinidad, en definitiva, ayuda a querernos más.

· Las Brigadas tienen instalaciones que cumplen la función de un club y hacemos un uso intensivo de estas facilidades dedicadas al exparcimiento, principalmente en verano y fines de semana, ámbito donde se reúnen gran parte del núcleo familiar, compartiendo asados, rondas donde no faltan las cebadas de mates y el saborear de ricas facturas o tortas típicas de nuestro lugar de origen, como también, otras costumbres tan típicas de nuestra argentinidad.

· Nuestros hijos aprenden adaptarse a los cambios habituales y permanentes, aunque algunos los sufren mucho más, en un futuro en algunos, será una fortaleza en la adaptación a los cambios. No es fácil dejar los amigos, compañeros del club, integrarse a otro colegio, etc., ellos son realmente increíblemente buenos chicos, ya que deben lograr una fortaleza y mentalidad distinta a los otros niños. Si buscamos el lado positivo, al llegar a la adolescencia tienen un pull de buenos amigos repartidos por distintos puntos del país, con los que siguen manteniendo una estrecha y cálida relación de afecto.

· Ante situaciones familiares traumáticas y muchas veces extremas, por ejemplo; una enfermedad, un accidente, etc., siempre hay una gran unión entre familias que contienen, ayudan, apoyan, y además, todos estamos bajo el paraguas protector de una Institución siempre está diciendo presente y respondiendo ante lo peor.

· Podría seguir incrementando el listado de aspectos que nos hacen increíblemente fuertes y que tienen íntima relación con nuestros sobresalientes valores familiares.

Como verán lo que parece una debilidad se transforma en fortaleza, ahora pueden entender un poco más porque decimos que nuestra profesión es un ¡“ESTILO DE VIDA”!, el que nos marca, que termina siendo muy disfrutable, que perdura en el tiempo, es el fenómeno al que llamamos entre los alados: “La Gran Familia Aeronáutica”. Detrás de cada avión hay una esposa, un hijo, una pasión que va más allá del vuelo propiamente dicho y todas las actividades operativas que lo apoyan, tal vez este Estilo de Vida sea el elixir que nos alimenta, que circula con fuerza por nuestras venas y nos llena de fortaleza y pasión. Somos poseedores de algo que no se compra, algo sencillo de comprender, hermoso de disfrutar y muy trabajoso de formar. Todos los que entregamos muchos años de servicio a la Patria bajo las alas de cóndor de la Fuerza Aérea Argentina, estamos en condición de revelar con mucha certeza, que “La Familia Aeronáutica” es parte de la fórmula secreta y causa del resultado logrado en las gélidas aguas del Atlántico Sur, donde nuestros valerosos combatientes del cielo, ¡con tan poca tecnología, pero con mucho amor y valor, lograron tanto! Aunque ellos no estén volando un avión de combate o formando parte del apoyo a una operación aérea, nos apoyan desde ese cálido hogar y con la fuerza surgida de ese tierno e inmenso corazón aeronáutico, el que palpita cada vez más fuerte por su Papito, por su Esposo, cada vez que este parte a cumplir con su deber, circunstancia tan loable que nos obliga a gritar con toda el alma: “NO HAY QUIEN PUEDA”.


 
 
 

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